TEMA No 12.- LA MINERIA Y LA INDUSTRIA MINERA EN VENEZUELA[1]

LA EXPLOTACIÓN MINERA EN VENEZUELA. VISION ECOLÓGICA

Evolución Histórica

La historia de la explotación minera en Venezuela comienza a partir del año 1700, cuando llegan a la zona los conquistadores, misioneros y aventureros, quienes de dedicaron a esa actividad. Luego nos ubicamos en el año 1936, cuando con la promulgación de la Ley de Minas, surgen en la región, zonas específicas de explotación especialmente de oro, tales como: El Perú, el Callao, San Miguel y otras adyacentes a la población de El Dorado. Fue característica de esta época, una explotación, con poco e insignificante daño ecológico o ambiental, porque a la actividad se dedicaban pocas personas, había limitado acceso y los útiles de explotación eran rudimentarios. Pero es de reconocer que, a partir de la creación de la Corporación Venezolana de Guayana, se inició la implementación del progreso minero en esta Región lo que produjo su repercusión en las zonas aledañas a su área de influencia y en el resto del país.

A partir del año 1960, la explotación minera adquiere otras dimensiones, caracterizándose porque la misma sufre una dispersión considerable y se generaliza el uso de maquinarias y equipos de gran poder destructivo, surgiendo numerosos focos mineros en las cuencas de ríos Caroní, Paragua y Carrao, resaltando los de Paúl y Caroní, que llegaron a tener hasta 15.000 personas y produjeron la inevitable destrucción de grandes superficies de bosques y sabanas, así como la eliminación de ricas quebradas y morichales, que alimentaban estos ríos.

Situación más grave aún ocurrió en las Cuencas de los ríos Cuchivero, Guaniamo y Quebrada Grande, donde se instalaron aproximadamente 30.000 personas que destruyeron en el transcurso de 10 años, más de 4.000 hectáreas de bosque virgen en las zonas protectoras de los ríos, cuyo volumen fue de considerable magnitud, además de causar una sostenida sedimentación en la parte media del río Orinoco, que hoy día constituye uno de los problemas limitantes para el transporte de gran calado por esa vía.

Desde entonces, la actividad minera fue creciendo, agravada con la crítica situación económica ya endémica del país, que a pesar de mantenerse siempre como situación crítica a resolver, poco se hace para ello. Por el contrario, se ha transformado como una situación de análisis diagnóstica en todos los planes de la nación, como variables que inciden negativamente en los aspectos económicos y sociales, tanto a nivel de las regiones mineras, como en todo el país, lo que hace, que de manera frecuente se origine una revalorización en la importancia de la actividad de extractiva minera, tanto en la fase exploratoria como en las de la explotación y comercialización de los minerales, especialmente del oro y el diamante, que han transformado la situación a su vez en lo que pudiéramos considerar un “boom” minero; dando origen también a una creciente diversificación territorial de las llamadas bullas, que es una denominación minera característica, referida a situaciones excepcionales de localización de fuentes importantes de minerales. Situación que creó en los ámbitos, nacional e internacional, una respuesta casi unísona de todas las personas con vocación minera, a la que se unen comerciantes y aventureros, que insurgen en las estas regiones mineras, con la idea de establecerse en ella para la explotación de las minas. Esto desde entonces, crea una permanente expectativa regional y nacional, que se mantiene con una secuela de problemas de índole social, económicos y políticos, siempre analizados para definir acciones correctivas, pero nunca se han logrado soluciones viables y valederas, que permita mantener el creciente apoyo de recursos que reclama la situación económica nacional, dada la persistente incidencia del factor demagógico partidista, que siempre se hace cargo del problema y aprovecha la coyuntura como un ingrediente electoral.

Aun cuando no ha colapsado, el sistema ecológico de las regiones mineras, éste se mantiene con la permanente amenaza de verse afectado por la visión alegre que siempre se tiene del problema. En todo momento, éste, por la apatía o por la incultura de los dirigentes del Estado, se aparta del fenómeno ecológico y del daño posiblemente irreversible que se ocasiona a la naturaleza, para conducirlo únicamente hacia la irracional captura de minerales, a espaldas del daño evidente que va quedando en las zonas donde se efectúan las explotaciones.

Esta situación, podemos calificarla de conflictiva y transformarla en lo que venimos denominando la problemática ecológica-minera de la región Sur Oriental del país, que conlleva la necesidad de seguir el ejemplo de países mineros como Brasil y algunos asiáticos, que han experimentado con buenos resultados, la recuperación de bosques tropicales, similares a la flora venezolana, lo cual nos permite una esperanza razonable para compatibilizar nuestra creciente explotación minera, con las técnicas de recuperación conservacionistas, lo que se acompaña con su regulación, sin olvidar que es una de las más importantes fuentes de ingreso del Estado, que permite la satisfacción de innumerables necesidades, en todos los grados, además de ser una de las fuentes principales de recursos para la industria y para el proceso productivo, de bienes de consumo, intermedios y básicamente de capital, que en la mayoría de los casos la transforma en una actividad básica y estratégica.

La explotación en el Sur de Venezuela

El sur de Venezuela es la parte más olvidada del país, siendo también la porción territorial más rica en minerales y agua. Del sur de Venezuela se habla como en cuentos cinematográficos y de novela. Se recuerda a Doña Bárbara y a Canaima de Rómulo Gallegos y se advierte del Orinoco, el Caroní, el Caura, el Carrao y otros ríos, como reservorios de las leyendas indígenas que evocan el Auyantepuy y su soberbio Salto Ángel , séptima maravilla del mundo. Son los tepuyes, las conformaciones geológicas que distinguen la zona y con las caídas que brotan de ellos, conforman la belleza escénica de una de las regiones naturales más bellas del mundo.

Guayana es ambiente, es naturaleza virgen, parte de la Amazonía, mayor pulmón vegetal del mundo; pero en función social y de soberanía territorial, siempre ha sido cíclico el homenaje a la “Conquista del Sur”, como intento para poblar nuestra frontera sur, olvidada como hemos dicho, por todos los gobiernos, pero muy recordada y trajinada por una gran masa de pobladores, quienes insurgen en ella para la explotación de su aún virginal minería. Sin embargo, no debemos olvidar, que cualquier conquista que se quiera hacer del sur de nuestro país, tiene que considerar el olvido mencionado, que ha creado una cultura de la ignorancia y del descuido, imposible de apartar, sin ser atacado por la vorágine de la selva, de los indígenas y de los mineros. Ojalá y este nuevo intento, no se pierda en la vociferación que siempre acompaña a nuestros ideales de patriotismo, y no se transmute a la órbita de lo ilusorio.

Sin dudas, podemos hablar de Guayana, y en definitiva surgirán los conocimientos de indios, de ríos, de tepuyes, de selvas y de minas. Allí ha surgido siempre la fiebre del oro, no por azar, sino porque en realidad, el mundo sabe que Venezuela, a pesar de no tener tradición minera, cuenta con un potencial minero mundialmente reconocido, siendo en realidad un país inmensamente favorecido en recursos minerales, que se une a una naturaleza hermosa y variada. Venezuela es uno de los 10 países del mundo con las mayores reservas probadas de oro.

La región de Guayana debe ser conocida por todos los venezolanos, pues no podemos pasar por alto que, ella representa el 49% del territorio nacional; posee el 100% de sus reservas en mineral de hierro, aluminio y acero, más del 60% del potencial hidroeléctrico del país, conjuntamente con el 80% del agua apta para el consumo humano, que se presenta en grandiosos ríos y saltos naturales, incrementando el potencial hidroeléctrico con el lago de Guri que sirve de fuente a la electrificación del Caroní (EDELCA).

Explotación histórica minera irregular en Venezuela

Aún se mantienen latentes los graves problemas de orden público, tales como la presencia de indocumentados, el tráfico, tenencia y consumo de estupefacientes, el comercio y porte ilícito de armas y el ejercicio de la prostitución sin control.

La actividad minera se focaliza en casi toda la jurisdicción de los estados Bolívar, Delta Amacuro y Amazonas, destacándose con gran significación los siguientes sectores:

  Zona de Guaniamo;

  Zona de la cuenca media y baja de los ríos Caroní, Paragua y Caura;

  Cuenca de los ríos Supamo y Parapapó;

  Sector fronterizo Bochinche - Guarampín (Municipio Roscio del estado Bolívar);

  Sector KM-88 - El Dorado (Municipio Sifontes del estado Bolívar).

  Sector Santa Elena - Los Caribes. (Municipio Sifontes del estado Bolívar); y

  Zona sur del estado Amazonas, límite fronterizo con Brasil y con el estado Bolívar.

Procedimientos de explotación

La explotación minera en las zonas mencionadas, como modalidad adaptada a la normativa legal vigente, se efectúa bajo dos modalidades:

  Bajo el régimen de Concesiones; y

  Explotación por parte de mineros independientes en forma ilegal e irregular.

Población minera activa

Se estima como población activa dedicada a la explotación minera, las siguientes cantidades, de acuerdo al régimen diferenciado antes mencionado:

  Amparadas en Concesiones. . . . . . . . . . ........ 3.500 personas

  Mineros Independientes. . . . . . . . . . . . . ..... 30.000 personas

  Comerciantes y vendedores en las zonas.......... 3.000 personas

Análisis en relación a las explotaciones mineras

Con la Ley de Minas del año 2000, aparte de las concesiones, se legalizaron explotaciones individuales y colectivas, mediante las figuras de las mancomunidades mineras, la minería artesanal y la pequeña minería, que aunque en forma rudimentaria, se puso orden a la explotación, aunque en poco cambió la situación irregular, especialmente en la explotación conjunta de oro y diamantes de aluvión, para la explotación exclusiva de oro de aluvión y para la explotación exclusiva de oro de veta, habiéndose detectado en dichas explotaciones irregularidades como las siguientes:

a) Las explotaciones en su mayoría, no son efectuadas directamente por los concesionarios, quienes se limitan a contratar con ter-ceros dicha explotación, con lo cual obtienen una ganancia sin el riesgo correspondiente. Es obvio, que esta contratación la hacen al margen de la ley, por lo que no participan de ello al ministerio del ramo.

b) Utilizan mano de obra extranjera, constituida principalmente por indocumentados o transeúntes.

c) Con el amparo de la concesión, introducen equipos a las zonas mineras, que luego toman otro destino. Equipo que muchas veces es vendido sin cumplir con los requisitos legales, o son retirados y llevados a otras zonas sin los permisos correspondientes.

d) No llevan correctamente y al día, los libros correspondientes al asiento de la producción diaria.

e) Declaran a los entes fiscalizadores, menor cantidad de mineral que el obtenido.

f) Realizan explotaciones en lugares distintos a los indicados en la concesión.

g)Incumplen los términos de las ventajas especiales indicadas en los títulos mineros.

h) Por la falta de técnica y raciocinio, producen el desvío, la contaminación y la sedimentación excesiva de los cuerpos de aguas superficiales aledaños a las zonas de explotación, destruyen vegetación alta, mediana y baja y no aplican los planes de recuperación de las áreas intervenidas, tal como lo establecen las normas legales.

i) Por la aberración anti ambiental de la actividad, han ido incrementando la presión de agua para la explotación, utilizando motobombas de alto poder de aspersión y dispersión, llegando a utilizar motobombas de hasta 8 pulgadas de diámetro.

El grupo de mineros lo constituye en su mayoría, personas de bajos recursos económicos. Sin embargo, un importante número de estos mineros se han organizado en las mencionadas mancomunidades, para la operación de explotación. Se espera que con este nuevo sistema se logre ordenar la actividad minera, inclusive con la explotación mediante el sistema de artesanía.

LOS MINERALES EN VENEZUELA

Decimos que Venezuela es un país de una gran riqueza mineral, por cuanto posee una gran variedad de yacimientos minerales metálicos y no metálicos, entre los que destacan, en los metálicos: aluminio (Bauxita), cobre, níquel, hierro, oro, plata, plomo, zinc y mercurio, entre otros; y entre los no metálicos: calcio, magnesio, manganeso, diamante, caolín, arenas, fosfato, sal, yeso y talco, entre otros.

Entre los más importantes tenemos:

-  Hierro:

    Los yacimientos más importantes se encuentran localizados en el cinturón ferrífero de Guayana; de mayor relevancia en los cerros Bolívar, El Pao y San Isidro.

-  Bauxita:

    Los mayores depósitos de bauxita se localizan en el Estado Bolívar, esencialmente en las áreas de Upata, Nuria, la Serranía de los Guaicas, región sur de la Gran Sabana y Los Pijiguaos. La bauxita constituye la materia prima para la obtención de la alúmina, de donde se obtiene mediante el uso de electricidad el aluminio.

-  Oro:

    Los yacimientos de oro en Venezuela, se encuentran principalmente en los estados Monagas y Bolívar destacándose 5 áreas de gran importancia económica: las zonas auríferas de Tumeremo, El Callao, El Dorado y El Manteco; específicamente en la cuenca del río Cuyuní y en las regiones drenadas por los ríos Yuruarí, Botanamo, Caroní, Venamo y otros; y la zona aurífera de la sierra de Imataca.

-  Carbón:

    Los yacimientos carboníferos se localizan en Naricual y Capiricual (Estado Anzoátegui), Sabana Grande y Taguay (Estado Guárico), las zonas de Cachirí, Carrasquero, Socuy, Inciarte y Guasare (Estado Zulia), las zonas de Falcón y las áreas de lobatera (Estado Táchira). La explotación del carbón se inició en 1918, en los yacimientos de Naricual (Estado Anzoátegui), específicamente en dos minas: Mallorquín y Las Peñas.

-  Diamante:

    Los principales yacimientos diamantíferos se localizan a lo largo de la cuenca del Caroní, perteneciente al Complejo de Guayana. Las regiones más ricas en este mineral son las de La Paragua, Icabarú, Paraytepuy y Urimán, pertenecientes a la Cuenca del Caroní.

-  Manganeso:

    Los mayores depósitos de manganeso se encuentran ubicados en la zona de Upata, específicamente en la parte denominada Guacuripia. También se localizan al sur de la faja montañosa de la Sierra de Imataca y en las Sierras Santa Sofía, Santa María y San Martín del Estado Bolívar. El manganeso presenta una gran importancia como recurso, debido a su consumo en la industria siderúrgica del país.

-  Níquel:

    Los principales yacimientos de níquel se localizan en Loma de Hierro, situada en la Serranía del Interior en las cercanías de Tiara, Estado Aragua. Otras zonas de níquel se hallan en las proximidades de Tinaquillo (Estado Cojedes), Tucupido (Estado Guárico) y Valencia (Estado Carabobo).

-  Cobre:

    Los principales depósitos de cobre se localizan en Las Tapias, al sur de Bailadores (Estado Mérida), las minas de Aroa (Estado Yaracuy), en el caño El Tigre (Estado Zulia), alrededores de San Miguel (Estado Trujillo) y Seboruco- Cerro Mono (Estado Táchira). El cobre es empleado en la fabricación de conductores eléctricos.

-  El Coltán

    Recientemente ha surgido con relevante importancia la explotación de este mineral, inicialmente llamado coltán. Es un mineral metálico negro y opaco, compuesto por los minerales columbita y tantalita. No es una denominación científica correspondiente a un elemento en concreto, sino que corresponde a la contracción del nombre de los minerales columbita (COL), óxido de niobio con hierro y manganeso (Fe,Mn)Nb2O6 y la tantalita (TAN), óxido de tántalo con hierro y manganeso (Fe, Mn)Ta2O6. Es una solución sólida entre ambos minerales; es decir, minerales que se combinan en proporciones no definidas. Es relativamente escaso en la naturaleza, siendo el ejemplo de materiales, que han pasado de ser considerados simples curiosidades mineralógicas a estratégicos, dado su uso y aplicación conveniente en el avance tecnológico, ya que es utilizado en casi la totalidad de los dispositivos electrónicos.

    El interés de la explotación del coltan se basa fundamentalmente en poder extraer tantalio, por lo que su valor dependerá del porcentaje de tantalita (normalmente entre un 20% y un 40%) y el porcentaje de óxido de tantalio contenido en la tantalita, que puede estar entre el 10% y el 60%.

    En lo que respecta a las principales reservas, existe dos posiciones totalmente contrarias acerca de dónde se sitúan las mayores reservas de coltan en el mundo. La posición más difundida es que la mayor reserva se encuentra en África, concretamente al este de la República Democrática del Congo (RDC), en la que se encuentran el 80% de las reservas mundiales de coltan. Por otra parte, según un estudio del Tantalum-Niobium International Study Center, las reservas mundiales en la RDC serían apenas de alrededor del 9% y no del 80%. Donde sí coinciden todos es que Australia, Brasil, Canadá, China y algunos países africanos como la propia RDC, Ruanda, Burundi y Etiopía son los mayores productores de coltan, en especial los primeros. Paradójicamente Ruanda es uno de los principales productores a pesar de no tener reservas de coltan. Rusia también es rico en este recurso, aunque sus depósitos no han sido explotados todavía.

    Su importancia actual, que es lo que lo ha transformado en elemento estratégico para el mercado y la ciencia podemos verlo, al considerar que, dentro de un teléfono inteligente podemos encontrar las siguientes aplicaciones para el tántalo: El tamaño de las baterías actuales ha disminuido drásticamente con respecto a las baterías de hace 10 años, gracias a la capacidad del tántalo de guardar una alta carga electrónica en volúmenes muy pequeños. El óxido de tántalo sirve para elaborar lentes de cámara más finas y pequeñas. El tántalo ayuda a mantener los materiales altamente conductores bajo control y ayuda a las señales a pasar rápidamente a través del dispositivo. El micro-procesador también posee tántalo, ya que actúa como una barrera para mantener la integridad de los transistores dentro del propio chip. Por lo que respecta al niobio, éste se usa en aleaciones metálicas con aplicaciones en aeronáutica, aunque tiene otra propiedad muy interesante, la superconductividad, que permite crear electroimanes muy potentes que son usados en aparatos de resonancia magnética y en aceleradores de partículas.

-  Otros yacimientos:

Además de los minerales descritos, existen una gran cantidad de otros yacimientos, entre los que se encuentran: mercurio, plomo, plata, bario, calcio, caolín, calizas, pirita, talco, zinc, cianita, dolomita, titanio, tungsteno, magnesio y minerales radioactivos.

También a lo largo del país se localizan minerales, tales como: andalucita, antimonio, cromo, asbesto y feldespato.

LA INDUSTRIA DEL ALUMNINIO

Tratando el Complejo Minero de Venezuela desde el punto de vista estratégico, no debiéramos pasar por alto la Industria del Aluminio, por tal razón, referiremos de ella algunos elementos importantes, que lo relacionan por espacio y organización con la Industria del Hierro.

El aluminio es otro de los metales que conforman el cuadro de explotación principal en Venezuela. Metal de color y brillo parecidos a los de la plata, muy sonoro, tenaz y ligero, que se obtiene de la electrólisis de la alúmina u óxido de aluminio extraído de la bauxita. Es interesante saber que la alúmina, con colores distintos conforma varias piedras preciosas: rubí, zafiro, esmeralda, etc.

La bauxita o hidrato de alúmina es la forma como encontramos al aluminio en la naturaleza. Su conformación es el producto de la unión de este metal con el agua y el oxígeno, y se encuentra en una roca blanda de color rojizo. Su nombre se lo debe al su descubridor en 1821, el francés Les Baux. Sus principales yacimientos se encuentran en Francia, Estados Unidos, Jamaica, Guyana, Surinam, Haití, República Dominicana, Brasil, Dalmacia, Australia, Hungría y Venezuela. En esta última, los yacimientos son de reciente descubrimiento en Los Pijiguaos, Estado Bolívar.

El proceso industrial del aluminio, es tarea de un grupo de empresas, inscritas en el holding CVG(Corporación Venezolana de Guayana), que aun cuando han estado en proceso planes de privatización de algunas, conforman un complejo estratégico en esta área mineral tan cotizada actualmente en el mundo, por el incremento creciente del uso de este metal en muchas de las soluciones industriales y comerciales de todos los campos. Las principales empresas de este grupo son: Venalum y Alcasa en el campo de la reducción, fundición, laminado y acabados domésticos del aluminio; y Bauxilum en los campos de la explotación de la bauxita, la producción de la alúmina y su reducción para producir el aluminio primario.

LA INDUSTRIALIZACION DEL DIAMANTE

El diamante, el más brillante, duro y límpido de los minerales, capaz de rayar todos los cuerpos sin ser rayado por ninguno, es perseguido por su belleza y por su dureza. Explotado medianamente en Venezuela, aun cuando figura de séptimo entre los diez países de mayores yacimientos y explotación del mundo, con Zaire, la extinta U. R. S., África del Sur, Botswana, Ghana, Sierra, Leona, Angola, Brasil y Australia. Se explota en Venezuela el que se encuentra en forma aluvional, especialmente en el lecho de los ríos, donde destaca el Caroní, que por sus corrientes e innumerables caídas, arrastra gran cantidad de mineral diamantífero, siendo su lecho rico en piedras de diamante.

LA INDUSTRIA DEL ORO

La potencialidad minera de Venezuela, no es ya el famoso mito de “El Dorado”, sino que es una realidad conocida y cuantificada. Antes, hemos hablado de los recursos petroleros, dignándonos en exornar, que Venezuela posee la más grande reserva de crudo extra pesado del mundo en la denominada Faja del Orinoco, hoy transformable fácilmente en liviano mediante tecnología autóctona o transformado en Orimulsión, combustible verde también de tecnología autóctona; posee también una inmensa riqueza en oro, cuyas reservas han sido estimadas en el orden de las 10.000 toneladas métricas, 5.000 toneladas métricas explotables de la superficie y 5.000 toneladas métricas accesibles a través de la minería subterránea, situación que le permitió en 1960 y 1990, ser el primer productor a nivel mundial de oro, con un repunte de máximo superior a 8 toneladas en 1985. Riqueza esta última, que ha incentivado a inversionistas tanto nacionales como extranjeros, quienes entre 1990 y 1994, han instalado más de 40 empresas mineras grandes y medianas que efectúan actividades de exploración y explotación en un marco geográfico aurífero, no inferior a 50 hectáreas, principalmente en la zona denominada el “triángulo aurífero”, conformado por El Callao, Tumeremo, El Dorado, Las Claritas y el Kilómetro 88. Destacan entre las empresas explotadoras de oro: Minerven y Venorca, existiendo una explotación informal, que es la de mayor abundancia en la zona, con mineros independientes y pequeñas empresas, que extraen oro y diamantes sin ningún control ni planes específicos. Son los llamados mineros ilegales.

El oro repunta por su brillantez, por su belleza y principalmente por su valor, pero las magnitudes de los emporios de otros metales y metaloides con gran valor comercial y sentido estratégico, obligan a mencionar algunos de ellos.

En lo que se refiere a la minería, las inversiones más recientes han sido las relacionadas con las amplias reservas no explotadas de oro. Se estima que los recursos auríferos del estado Bolívar, enclave de la CVG, son cuantiosos:

Compañia de Mineria de Venezuela C.A (Minerven)

La empresa explotadora del oro MINERVEN, se localiza en la localidad de El Callao, estado Bolívar. Es una empresa, cuya misión principal es producir oro para la comercialización haciendo rentable su explotación mediante procedimientos de minería que no perjudiquen el ambiente.

Las Cristinas

La CVG y Placer Dome establecieron una asociación estratégica, con una inversión superior a los 600 millones de dólares, para la construcción de Las Cristinas, una mina de oro con reservas probadas de más de 9 millones de onzas.

LA INDUSTRIA DEL HIERRO

El mineral de hierro

Si el aluminio tiene potencialidad en Venezuela por su abundancia, al igual que el oro y el diamante, entre los minerales, así como el petróleo, el bitumen y el gas, no menos notorio es el (Fe) Hierro por la magnitud de su existencia, por su facilidad de explotación, su cercanía a vías acuáticas de transporte y por el alto tenor del mineral donde se encuentra.

El Hierro es la materia prima básica para la producción del acero, siendo un mineral que se encuentra en la naturaleza en diferentes grados de pureza en forma de óxidos de hierro mezclados con sílice, caliza y otros compuestos. Constituye el 50% del volumen total de los componentes de la tierra, pero se encuentra concentrado en áreas geográficamente pequeñas, dentro de las cuales se encuentra Venezuela, donde sus yacimientos se ubican en unos 90.000 Km.2de rocas, confinados a la margen sur del río Orinoco.

El Hierro es nombrado en la Historia Universal, al conformar varias de las edades históricas, donde encontramos antes de la Primera Edad del Hierro, la Edad de Piedra y luego la Edad del Bronce. Se ubica la Primera Edad del Hierro o época de Hallstatt entre los 1100 y 500 años antes de Cristo, que se caracteriza por su uso en la fabricación de armas. Luego viene una Segunda Edad del Hierro o época de Tené, unos 500 años antes de Cristo, caracterizada por un uso más decorativo que en Hallstatt, tanto en armas, como utensilios domésticos y objetos diversos.

El mineral de hierro en Venezuela

La conformación actual de la Región de Guayana, hacen destacar a Venezuela como productor de hierro con grandes perspectivas y posibilidades, al disponer de inmensas reservas de este mineral de alto tenor, en un radio de 100 kilómetros, en conjunto con electricidad y gas natural, lo que la ubica en un segundo lugar protagónico en los mercados internacionales de hierro y en el creciente mercado nacional.

El distrito ferrífero, junto con algunas localidades manganesíferas, podría enmarcarse en una faja de unos 80 Km. de ancho por unos 500 Km., iniciando su límite norte en las Galeras del Cinaruco, confluencia de los ríos Apure y Orinoco, siguiendo el curso de este último hasta la sierra del Imataca en los comienzos del Delta; y su límite sur de oeste a este, el paralelo 7º 22’ que pasa a 10 Km. al sur del Cerro Bolívar, continuando en dirección noreste 45 Km. de la ciudad de Upata hasta el cruce del paralelo 61 con el meridiano 8.

Los yacimientos de mineral de hierro se encuentran en las rocas más antiguas del escudo de Guayana el cual ha sido descrito como una secuencia de rocas altamente metamorfoseadas. Como ubicaciones geográficas, se entienden los yacimientos que delimitan esta faja así: Las Galeras de Cinaruco por el Oeste, PiacoaManoa por el este y el grupo San Isidro por el Sur.

El Acero

El acero es el metal más utilizado por el hombre. Constituye la Tercera Edad del Hierro, que es la nuestra actual. Se inicia con el uso del “Convertidor”, notable invento del ingeniero inglés Henry Bressemer por el año de 1850, quien logra por insuflación de aire frío a la masa de hierro en estado líquido, producir el metal más codiciado por sus múltiples usos. Fue la forma de convertir el arrabio (hierro bruto de primera fusión) en acero, cuya primera aplicación comercial fue en 1860, cuando a partir de entonces se revolucionó la industria del hierro con el acero, donde una producción que llegaba en 1871 a 42.000 toneladas, subió en 1910 a 10 millones.

La industria del hierro

El hierro no fue de gran importancia en Venezuela, hasta “El Quinquenio”, como fue llamado el segundo gobierno de Guzmán Blanco, cuando en 1883 fueron otorgadas las primeras concesiones para la explotación del mineral en el Delta del Orinoco. Pero puede ubicarse como el comienzo de la minería en escala industrial, a partir de 1950 cuando inicia sus operaciones la empresa Iron Mines of Venezuela, mediante concesión obtenida por la casa matriz, la Bethelehem Steel Corporation en 1933 para explotar las minas en el Cerro El Pao. Posteriormente en 1954 se inició la explotación, de las concesiones que fueron otorgadas a la empresa Orinoco Mining Company, subsidiaria de la United Steel Corporation, las minas ubicadas en el Cerro Bolívar, conocido entonces como Cerro La Parida, que habían sido descubiertas el 4 de abril de 1947 .

Desde 1975, la industria del mineral de hierro es operada por la empresa venezolana creada para la nacionalización, denominada CVG-Ferrominera del Orinoco, C. A., la cual asumió la explotación que venían realizando las dos empresas anteriormente nombradas, las cuales ya habían hecho tradición en el país de esta industria en gran escala.

ORGANIZACION Y DESARROLLO DE LA INDUSTRIA DEL HIERRO NACIONALIZADA

Antecedentes y Fundamentos

El 1º de enero de 1975 el Estado venezolano nacionalizó la Industria extractiva del Hierro. Fue un acto soberano, cuya trascendencia se mantiene en el tiempo, porque con esta decisión asumió el Estado el manejo de una de las industrias con mayor potencialidad económica, utilizable en el cumplimiento del postulado constitucional de imprimirle a la industria minera el interés colectivo de los venezolanos.

Es mandato constitucional y de interés nacional, mantener dentro de las relaciones jurídicas tanto nacionales como internacionales, la posibilidad de que el propio Estado con órganos ad-hoc pueda reservarse el manejo directo de determinadas industrias, explotaciones o servicios de interés público por razones de conveniencia nacional (Art. 97 de la Constitución 1961). Es así, como el 1º de enero de ese año, la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), asume el control directo y ejerce el derecho de propiedad plena de la industria del hierro, así como la libertad completa de decisión y gestión para su dirección.

A partir de entonces, se inicia la transición en forma ordenada del manejo de dicha industria, para lo cual, la empresa C. V. G - FERROMINERA DEL ORINOCO, C. A. inicia oficialmente sus actividades como órgano ad-hoc, procediendo a la verificación y recepción de los bienes que hasta ese momento tenía la empresa privada, a los fines de asegurar la continuidad operativa de dicha industria.

La Corporación Venezolana de Guayana (CVG)

Al nacionalizarse la Industria del Hierro en 1974, asume el Estado el control de todo el proceso principal para la manufactura del acero. Antes se había construido la Siderúrgica del Orinoco, al igual que otras empresas de menor jerarquía en el proceso siderúrgico. Es así, como dentro del mismo proceso de la nacionalización, se reestructura la Corporación Venezolana de Guayana como un Holding industrial, asumiendo además de las funciones que antes cumplía como ente planificador en la Región Guayana, el papel protagónico en la planificación de la industria que da poder estratégico al Estado venezolano, incorporándolo en el proceso siderúrgico mundial.

La Corporación Venezolana de Guayana (CVG), fue creada en diciembre de 1960, con la finalidad inicial de servir de ente planificador del desarrollo de la Región Guayana, conforme a los esquemas planificadores planteados en la década. Actualmente cumple hoy el rol de estudiar, planificar y promover el desarrollo integral de Ciudad Guayana y de toda la Región, encargándose además, del manejo, control y gerencia del conjunto de empresas que han sido creadas dentro de su seno, o asignadas en la reorganización administrativa de los entes centralizados del Estado.

Su misión se ha resumido en “darle a Venezuela una salida económica diversificada, no dependiente del petróleo, sino de otros recursos energéticos, hídricos, minerales y forestales, entre otros”. Vale destacar como resumen de actividades en el área ecológica de esta Corporación, las siguientes:

1. El desarrollo industrial y urbanístico de Ciudad Guayana, que ha consolidado esta zona, como un polo de desarrollo, capaz de irradiarse, por el asiento de las principales plantas de las em-presas básicas, hacia toda la Región y hacia el resto del país;

2. El aprovechamiento del potencial hidroeléctrico del río Caroní, con las centrales hidroeléctricas de Macagua I y Macagua II en Ciudad Guayana; y Raúl Leoni en Guri, las cuales abastecen el 60% del consumo eléctrico de Venezuela y algunas ciudades al este de Colombia . Su potencial se ha calculado en 17.500 Megavatios para la primera década del próximo siglo;

3. Manejo como Holding, de las empresas: CVG-Ferrominera del Orinoco; CVG-Siderúrgica del Orinoco y otras en el ramo del hierro y la acería, así como también, el manejo del complejo industrial de la reducción directa del mineral de hierro, su conjugación con el gas natural y la producción de briquetas;

4. Manejo del complejo empresarial del Aluminio, que integran la explotación de los yacimientos de bauxita en Los Pijiguaos; la producción de alúmina y la producción del aluminio en las plantas de Alcasa y Venalum;

5. El desarrollo forestal de Uverito al sur del Estado Monagas;

6. La empresa maderera San Juan en Caripito, del mismo estado Mo-nagas, que explota los recursos manglares del oriente de Venezuela y CVG-Proforca que aprovecha las plantaciones de Pino Caribe;

7. La empresa Minerven en el Callao, estado Bolívar, que produce oro comercialmente rentable;

8. Los módulos pesqueros, la piscicultura rural, el desarrollo frutícola, la cría de búfalos y el saneamiento de tierras para incorporarlas a la producción agropecuaria en el estado Delta Amacuro;

9. La explotación comercial de los bosques de Guri e Imataca;

10. Los programas de explotación del caucho en el Estado Amazonas; y

11. Otros programas de gran magnitud, proyectados hacia un futuro distinto en la diversificación funcional e industrial de este ente corporativo, que junto a PDVSA, buscan las salidas más rentables para la explotación de los recursos que conforman los dos fundamentos centralizadores de las industrias básicas principales nacionalizadas.

Con la creación de la CVG, Puerto Ordaz, ciudad nacida del hierro en 1952 y originalmente producto del esfuerzo de la industria privada, se integra hoy junto con San Félix, y otras pequeñas comunidades para formar Ciudad Guayana, corazón y nervio vital del que llegó a ser el complejo industrial más importante de Venezuela.

Dentro de las 54 empresas que maneja la CVGcomo alternativas no petroleras para el futuro y el desarrollo del país, se ubican como empresas básicas a: Electricidad del Caroní, C.A. (EDELCA), Bauxilum, Ferrominera del Orinoco, Aluminios del Caroní, S.A. (ALCASA), Venezolana del Aluminio (VENALUM) y Siderúrgica del Orinoco, S.A., (SIDOR). Todas ellas encargadas del manejo y producción de la electricidad, el acero y el aluminio.

Siderúrgica del Orinoco (SIDOR).

Antecedentes de la empresa

En los años siguientes a la finalización de la Segunda Guerra Mundial, la Corporación Venezolana de Fomento inicia los primeros estudios orientados al establecimiento de una Industria Siderúrgica en el país. Era una necesidad evidente, dado que para 1950 el consumo de productos siderúrgicos en Venezuela había alcanzado la sorprendente cifra de 238.000 toneladas, de las cuales tan solo el 1% era producción nacional. Consumo que, para 1955 se situó en 616.000 toneladas, existiendo para la época en el país una producción menor del 4% del consumo.

En 1953, el Sindicato Venezolano del Hierro S. A. realizó también estudios sobre la materia, que concluyeron en la motivación para la creación de la industria en el país y ese mismo año, se decidió la construcción de una Siderúrgica Nacional, encomendándose el proyecto a la recién creada Oficina de Estudios Especiales de la Presidencia de la República.

Lo importante entonces, fue estudiar el tipo de planta, sus características, su ubicación y la forma más práctica para su financiamiento, por lo que de todos estos estudios, las conclusiones coincidentes fueron tomados en cuenta, de las que podemos mencionar: la importancia y el consumo de productos siderúrgicos, el costo de movilización de la materia prima y de los productos terminados, así como también otros factores incidentes en la producción de beneficios económicos y producto rentable, correspondiente a una empresa de ese tipo.

La decisión, fue construir la actual planta, ubicada en la región donde están congregados y garantizados el suministro permanente y a bajo costo, de los recursos naturales necesarios como materia prima para este tipo de industria.

No hay duda de lo acertado de tal consideración, por cuanto en la Región Guayana, hay en existencia un reservorio de riqueza de Mineral de Hierro, que representa el 84% de nuestras reservas, con la posibilidad de su explotación a cielo abierto, con acceso al mar por vía la fluvial del Orinoco, facilidades generales de transporte y un potencial hidroeléctrico en el río Caroní, de diez millones de kilovatios (10 MKV).

Con estas condiciones, fue determinante la selección de la zona de Matanzas, en la margen derecha del río Orinoco, ubicada a unos diecisiete kilómetros de Puerto Ordaz, eje carretero hacia Ciudad Bolívar y el Centro del País, unido por el Puente Angostura y con facilidades portuarias para la carga del material producido en la planta y la descarga de materia prima y otros insumos.

Para una industria tan necesaria y básica para el desarrollo de la economía nacional, era fundamental que el Estado asumiera la promoción y financiamiento del Complejo Siderúrgico; por ello, la Oficina de Estudios Especiales se dedicó a la tarea de llevar el proyecto a la realidad y el 31 de diciembre de 1955 el Ejecutivo Nacional otorgo a la empresa Innocenti de Milan el contrato para la construcción de lo que es hoy la Planta Siderúrgica del Orinoco.

El contrato inicial contempló una capacidad anual de producción de 421.500 toneladas métricas de productos terminados, contrato que comenzó a modificarse para su incremento inmediato, el 17 de mayo de 1957.

El 29 de diciembre de 1960, cuando se crea la Corporación Venezolana de Guayana, se le asigna la misión de estudiar, definir y programar la utilización de los recursos naturales de la Región, a los fines de darle su máxima eficiencia y su utilización para el desarrollo nacional y el del resto del país, mediante la creación de un estratégico polo de desarrollo.

Para ello, la Corporación se propuso tres objetivos principales:

  Acelerar el ritmo de construcción, hasta su total terminación.

  Poner en marcha los distintos grupos operativos a medida que la construcción lo permitiera; y

  Crear una organización que se adaptara con posterioridad a las actividades de operación.

A finales de 1956 se inició la ejecución de las obras temporales necesarias para la Siderúrgica, iniciándose la construcción definitiva de la Planta, en los primeros meses de 1957. Estas obras consistieron en un muelle, de distribución de agua y energía eléctrica, y otras similares.

La construcción de la Planta, incluyendo todas las instalaciones estipuladas en el Contrato del 29 de octubre de 1960, fue terminada el 27 de julio de 1963, cuando se recibió de la firma contratista el último grupo operativo de la planta de oxígeno.

La C.V.G se abocó a programar los trabajos de construcción, de modo que los diferentes grupos productivos que fueran terminándose, pudieran entrar en operación en forma racional, y que el ciclo integral de producción pudiera cerrarse con anticipación a la fecha de terminación de toda la Planta. Como resultado de ese esfuerzo, el 9 de julio de 1962 se cerró el ciclo integral de operación, al hacerse la primera colada de acero en el Horno Nº. 1 de Acería.

El 26 de Septiembre de 1961 entra el muelle en funcionamiento. En julio de 1963, iniciaron sus operaciones las plantas de cribado y triturado de piedra caliza, dolomita y coque, así como la de secado de mineral.

Los hornos eléctricos de reducción Nos. 1 y 2, entraron en operación en noviembre y diciembre de 1961 respectivamente; los hornos Nos. 3, 4, 5, 6 y 7, en abril, mayo, julio, octubre y diciembre de 1962, respectivamente, y los Nos. 8 y 9 en enero y marzo de 1963, respectivamente.

Los hornos de Acería Nos. 1 y 2 comenzaron a operar en julio y noviembre de 1962 y los Nos. 3 y 4, en marzo y agosto del año siguiente. La primera colada del Horno Nº. 1 tuvo lugar el 9 de julio de 1962.

El tren primario de 1100 mm, comenzó a operar en junio de 1962 con lingotes de acero importados y a partir del siguiente mes con lingotes de fabricación nacional.

La central termoeléctrica inicio sus operaciones a principios de 1962; el sistema de distribución de fuel-oíl desde el muelle del río Orinoco a la Planta, en marzo de 1963; la planta de tratamiento de agua potable, en noviembre de 1962; y el sistema de distribución de gas de hornos eléctricos en septiembre de 1963.

El tren grande para la fabricación de tubos de 6,5/8 a 16 pulgadas de diámetro comenzó a operar en julio de 1961, utilizando lingotes de acero importados hasta el 24 de agosto del siguiente año, fecha en que se comenzó a emplear acero producido y laminado en la propia Siderúrgica.

Una vez logrados los objetivos propuestos y terminada la Planta, la Corporación Venezolana de Guayana, procedió a formar una empresa subsidiaria, para que se ocupara de la administración de la Planta Siderúrgica del Orinoco.

En efecto el 1ºde abril de 1964, la Corporación Venezolana de Guayana constituyo la empresa C. V. G. Siderúrgica del Orinoco C. A. (SIDOR), donde, según lo indica el artículo 2º del acta constitutiva, dicha empresa tiene por objeto “construir, administrar, dirigir, manejar y explotar empresas propias, especialmente siderúrgicas”

CVG-Ferrominera del Orinoco, S. A

Antecedentes de la empresa

Producida la nacionalización de la Industria del Hierro en 1975, se crea la C.V.G. Ferrominera Orinoco C.A., empresa del Estado, encargada de la extracción del mineral de hierro, su exportación y comercialización, asumiendo desde entonces el control directo de dicha industria, que estuvo a cargo de las dos empresas transnacionales que tenías las concesiones en el área del estado Bolívar.

Las responsabilidades fundamentales de esta empresa son: la extracción, el transporte y tratamiento del mineral de hierro, en todo el territorio nacional, y su comercialización dentro y fuera del país.

El único accionista de la C.V.G. Ferrominera Orinoco C.A., es el Estado Venezolano, a través de la Corporación Venezolana de Guayana. El capital suscrito y totalmente pagado fue de 750 millones de bolívares.

La organización administrativa de la empresa es básicamente en dos divisiones, cada una con dos centros de operación, todos en jurisdicción del Estado Bolívar; la División Piar, con operaciones en Puerto Ordaz y Ciudad Piar, la División Pao, con operaciones en El Pao y Palúa, manteniendo con fines administrativos y ejecutivos, una oficina en Caracas. En consideración a los beneficios que aporta la empresa al Fisco Nacional, se considera a la industria extractiva, aunque no en niveles proporcionales, la segunda en importancia después de la industria petrolera.

La Planta de Briquetas

El 12 de julio de 1968 la Orinoco Mining Company inició la construcción de una moderna planta de Briquetas de mineral de hierro, para una capacidad de producción de un millón de toneladas métricas por año. Planta ubicada en Puerto Ordaz dentro de las instalaciones operacionales de esta empresa, hoy ocupada y operada por Ferrominera del Orinoco, C. A., que constituiría la primera instalación o planta comercial de este tipo en el mundo.

Fue concebida para reducir directamente el mineral de hierro fino de su estado natural como óxido, a hierro metálico, usando hidrógeno como agente reductor y aglomerando posteriormente el mineral reducido, en un producto denso y de alto contenido de Fe apto para diferentes usos en la industria siderúrgica. El producto, comúnmente llamado “briqueta”, tiene medidas uniformes, características químicas y físicas constantes y un tenor o contenido de hierro de 86,5%, en contraste al tenor promedio de 58% del mineral fino en su estado natural.

Las Briquetas de mineral de hierro se destinan principalmente para la producción de arrabio en el alto horno o en hornos eléctricos de cuba baja, como los que posee la Siderúrgica del Orinoco (SIDOR), y con su uso se logra un aumento considerable en la productividad y una reducción apreciable en el volumen de escoria y en el consumo de coque. En ciertos casos pueden usarse como sustituto de la chatarra en el horno eléctrico o en otros procesos para la producción de acero.

La planta utiliza grandes cantidades de gas natural, aproximadamente 1.400.000 metros cúbicos por día y una gran cantidad de energía eléctrica que le es suministrada por EDELCA.

Con la briqueta, se busca mejorar la competitividad del hierro venezolano en los mercados existentes, así como penetrar nuevos mercados en base a la calidad y tenor del contenido de mineral en el producto reducido.

La Planta de Pellas

En el mismo orden de idea sobre la reducción, después de mucho tiempo con los proyectos y experiencia, CVG-Ferrominera Orinoco realizo una importante inversión para la exploración y explotación del mineral de hierro en Venezuela, con la puesta en operaciones de la planta de pellas en el sector Punta Cuchillo de la Zona Industrial Matanzas en Puerto Ordaz.

Esta moderna planta con una inversión cercana a los 300 millones de dólares, está destinada a dar mayor valor agregado al mineral de hierro natural, a través de procesos de concentración, aglomeración y/o reducción directa. Su diseño estructural y tecnológico fue aportado por la Kobe Steel de Japón y se fundamenta en el proceso Allis Chalmers Kobe.

El sistema de reducción directa es de vieja experiencia en Venezuela, como uno de los procesos que permiten mejorar el producto tanto para el consumo interno en la industria del acero, como para la exportación con valor agregado. En la actualidad están en plena producción las plantas de reducción de SIDOR, SIVENSA, FIOR, VENEPRECAR Y OPCO, mercado en el que también compiten Brasil y Australia.

Con esta planta, Ferrominera estima lograr en su primera etapa, una capacidad de producción de 3,3 millones de toneladas al año y en su segunda etapa otras 3,3 millones de TM/A, para un gran total de 6.6 millones de TM/A.

LA INDUSTRIA FORESTAL Y LA INDUSTRIA MINERA

Existen tres empresas de la CVG pertenecientes a los sectores forestal y minero, que presentan un gran potencial industrial. En lo que se refiere a la industria forestal, Venezuela posee una de las extensiones forestales más grandes de América Latina, que cuenta con 18,45 millones de hectáreas explotables comercialmente. Las plantaciones forestales comercialmente explotables en Venezuela producen casi exclusivamente pino y eucalipto. El clima tropical y la abundante luz solar permiten que los árboles maduren en muy poco tiempo y a costos grandemente competitivos con EE.UU, y los países escandinavos. 



[1][1] Tomado del libro: “Derecho y Economía del Ambiente y de los Recursos Naturales – DERECHO ECOLÒGICO - Enrique Prieto Silva. PRM Editores Asociados – Sexta Edición - 2016