El Petróleo

1- EVOLUCIÓN HISTÓRICA

La palabra petróleo deriva del latín petra = piedra y oleum=aceite. Es generalmente una sustancia viscosa de origen natural, cuya composición consiste en una mezcla de sustancias orgánica formadas por hidrocarburos con pequeñas cantidades de otros compuestos de azufre y de oxígeno, cuyo contenido azufre varía entre un 0,1 y un 5%; su color es variable del incoloro al negro, con olor oleáceo o sulfurado muy pronunciado, que puede presentarse también en los tres estados: sólido, liquido y gaseoso, en una variada gama de negro, con un peso específico menor que el del agua, y sus principales componentes son el carbono y el hidrógeno.

En tal virtud, el petróleo es un hidrocarburo, mezclado frecuentemente con nitrógeno, gas carbónico, azufre, etc., impurezas éstas que le restan valor comercial, atendiendo en forma proporcionalmente directa al alto contenido de azufre, que imposibilitan refinarle por el método Cracking o Pirolisis, que consiste en una operación llevada a cabo por acción simultánea del calor y de la presión, con la cual se busca mejorar el rendimiento de los petróleos en naftas, empleando gas-oil, los aceites parafinados y el mazut asfáltico o fuel-oil, que es un combustible bueno, capaz de reemplazar al aceite en muchas de sus aplicaciones.

El petróleo se forma bajo la superficie terrestre por la descomposición de organismos marinos y los restos de animales minúsculos que viven en el mar y, en menor medida, de organismos terrestres arrastrados al mar por los ríos o los de plantas que crecen en los fondos marinos, que se mezclan con las finas arenas y limos que caen al fondo en las cuencas marinas. Estos depósitos, ricos en materiales orgánicos, se convierten en rocas generadoras de crudo.

El proceso comenzó hace muchos millones de años, cuando surgieron los organismos vivos en grandes cantidades, y continúa hasta el presente, cuando los sedimentos se hacen más espesos y se hunden en el suelo marino por su propio peso.

Este aceite mineral es conocido desde muy antiguo, se estima que hace miles de años. En forma de betún, que es el residuo obtenido después de evaporarse los productos livianos, se encuentra en grandes cantidades bajo la superficie terrestre Se le menciona en la Biblia, al referir que la cuna de Moisés fue pintada con él. Hacia el siglo 520 antes de Cristo, se le empleaba como combustible en Babilonia, y en Egipto se embalsamaban los muertos con una mezcla de betún y de materias aromáticas. En Asia, las poblaciones muy antiguas del Cáucaso y del Tíbet veneraban como manifestaciones divinas, los chorros de nafta inflamada que surgían del suelo.

Durante mucho tiempo se empleó para fines limitados, como el calafateado de barcos, la impermeabilización de tejidos o la fabricación de antorchas. En la época del renacimiento, el petróleo de algunos depósitos superficiales se destilaba para obtener lubricantes y productos medicinales, pero la auténtica explotación del petróleo no comenzó hasta el siglo XIX. Para entonces, la Revolución Industrial había desencadenado una búsqueda de nuevos combustibles y los cambios sociales hacían necesario un aceite bueno y barato para las lámparas.

(El aceite mineral, que es la composición del petróleo, es conocido desde muy antiguo, en forma de betún, que es el residuo obtenido después de evaporar productos livianos. Se le menciona en la Biblia, al referir que la cuna de Moisès fue pintada con él. Hacia el siglo 520 antes de Cristo, se le empleaba como combustible en Babilonia, y en Egipto se embalsamaban los muertos con una mezcla de betún y de materias aromáticas. En Asia, las poblaciones muy antiguas del Càucaso y del Tìbet veneraban como manifestaciones divinas, los chorros de nafta inflamada que surgían del suelo.)

Nunca imaginaron los antiguos que este aceite de piedra llegase a ser una de las más importantes fuentes de energía que se consume en el mundo, ni de la dependencia que tendrían las comunidades con su vida moderna, de este producto de la tierra, utilizado pero no de relevancia en su época.

A mediados del siglo XIX varios científicos desarrollaron procesos para su uso comercial. Es el caso del británico James Young y otros, quienes comenzaron a fabricar diversos productos a partir del petróleo, aunque después Young centró sus actividades en la destilación de carbón y la explotación de esquistos petrolíferos.

En 1852, el físico y geólogo canadiense Abraham Gessner obtuvo una patente para producir a partir de petróleo crudo un combustible para lámparas relativamente limpio y barato, el queroseno. Tres años más tarde, el químico estadounidense Benjamin Silliman publicó un informe que indicaba la amplia gama de productos útiles que se podían obtener mediante la destilación del petróleo.

Con este precedente, comenzó la búsqueda de mayores suministros de petróleo, por cuanto desde hacía años, muchas personas sabían que en los pozos perforados para obtener agua o sal se producían filtraciones de petróleo, por lo que pronto surgió la idea de realizar perforaciones para obtenerlo.

Los primeros pozos de este tipo se perforaron en Alemania entre 1857 y 1859, pero el acontecimiento que obtuvo fama mundial fue la perforación de un pozo petrolífero cerca de Oil Creek, en Pennsylvania, llevada a cabo por el coronel Edwin L. Drake, quien en 1859, contratado por el industrial estadounidense George H. Bissell, hizo perforaciones en busca del supuesto “depósito matriz”, del que parecía ser el origen de las filtraciones de petróleo en Pennsylvania occidental. En su intento, encontró un depósito de poca profundidad, apenas 21,2 m, cuyo petróleo era de tipo parafínico, muy fluido y fácil de destilar. Este éxito de Drake marcó el comienzo del rápido crecimiento de la moderna industria petrolera, por lo que la comunidad científica no tardó en prestar atención al petróleo, desarrollándose hipótesis coherentes para explicar su formación, su movimiento ascendente y su confinamiento en depósitos.

En la actualidad, a su estado natural se le reconoce y denomina como petróleo bruto o crudo, o simplemente “crudo”, de donde se derivan centenares de productos de las mas variadas y complejas substancias. Es tal vez, uno de los productos de la naturaleza, de donde se extrae la mayor cantidad de derivados.

Su principal empleo actual, es como combustible y materia prima para la industria química. Las sociedades industriales modernas lo utilizan sobre todo para lograr un grado de movilidad por tierra, mar y aire impensable hace sólo 100 años. Además, el petróleo y sus derivados se emplean para fabricar medicinas, fertilizantes, productos alimenticios, objetos de plástico, materiales de construcción, pinturas o textiles y para generar electricidad.

Las naciones de hoy en día dependen del petróleo y sus productos, al extremo que, la estructura física y la forma de vida de las aglomeraciones periféricas que rodean las grandes ciudades son posibles gracias a un suministro de petróleo abundante y barato. Las estadísticas revelan, por circunstancias conocidas, que en los últimos años ha descendido la disponibilidad mundial de esta materia, y su coste o costo relativo ha aumentado. Muchos piensan, que es probable que, a mediados del siglo XXI el petróleo ya no se use comercialmente de forma habitual.

No obstante, los informes que se han elaborado en fechas recientes, nos indican lo contrario, en especial en el uso de los productos combustibles para automóviles. En este sentido, los fabricantes de autos siguen la agresividad en la producción de vehículos compactos medianos y pequeños, como es el caso de Toyota, que incluye un híbrido que puede operar con gasolina y electricidad, lanzado en Japón, y que fue introducido en Estados Unidos en el año 2.000. Pero a pesar de este adelanto, a juicio de los observadores en la materia, la sustitución de la gasolina como combustible automotor parece estar más lejos que nunca, y a ello apuntan los representantes de la industria automotriz estadounidense.

Chris Theodore, vicepresidente de ingeniería de plataformas de Chrysler Corporation, manifestó, que incluso el Estado de California, donde se había aprobado una ley que sugería que para el año 2.000 en su territorio tendrían que circular y venderse sólo autos eléctricos, es un convencido que esto es imposible.

Aún no han podido solucionar el alto costo que significa la producción de baterías y su incidencia en el precio del auto. Se ha estimado que un vehículo pequeño tendría un precio mínimo de 30 o 40 mil dólares. Por otra parte, no se ha podido lograr que el vehículo circule a alta velocidad y con autonomía similar a la de la gasolina. En todo caso, para los industriales, la estrategia de Toyota parece ser el camino a seguir, pero el auto continúa siendo costoso aunque reduzca la emisión de monóxido de carbono hasta en 50%. En el caso de la gasolina verde, no se cambiará ningún componente. Los carros con catalizador funcionan con ese combustible y el proceso de cambio de la gasolina con plomo a la verde tarda aproximadamente 10 años.

2.-    CLASIFICACIÓN DEL PETRÓLEO

Es de entenderse que, el petróleo en su estado natural es simplemente una mezcla y no un compuesto químico definido, y cada mezcla es generalmente diferente a otra en su composición. Para su topología, es costumbre distinguir dos tipos:

1. - Petróleos de tipo americano (Texas, Canadá, Pennsylvania), los cuales están compuestos casi exclusivamente por hidrocarburos saturados acíclicos, con trazas de hidrocarburos etilénicos y bencénicos.

2. - Petróleos de tipo ruso (Bakú, Cáucaso), que contienen hidrocarburos bencénicos y saturados con cadena cerrada (ciclánicos nafténicos) y algunos etilénicos.

Todos los otros petróleos son mezclas en proporciones variables de estos dos tipos.

Para el mercado, en sentido comercial, la clasificación más importante del petróleo, por conocida y de uso comercial, es la que toma como base la gravedad de American Petroleum Institute (API), la que, se relaciona en orden ascendente, atendiendo a la liviandad del crudo. Es decir, a mayor grado API, más liviano es el petróleo y mayor su precio en el mercado. El Ministerio de Energía y Minas, al discriminar la producción petrolera venezolana por gravedad API, acoge la siguiente clasificación:

  • Extrapesados: de   0    a   9, 9  API

  • Pesados:          de 10    a 21, 9 API

  • Medianos:       de 22    a 29, 9 API

  • Livianos:         de 30 o más grados, API

En esta escala API, el grado 10 equivale a 1 de peso especifico del agua, es decir que si se pesa un litro de petróleo de 10 API y uno de agua pesan iguales, 1.000 gramos. Sin embargo, lo que ocurre normalmente es que el litro de petróleo pesa menos que el litro de agua y por consiguiente, al mezclarlo, el petróleo flota en el agua, pero en el caso de que el petróleo tenga una gravedad API inferior al 10, el agua será más ligera y ocupara el nivel superior del recipiente.

3.-     Importancia Económico-social del Petróleo

Muy acertadamente el Dr. E. Pehrson, profesor de Economía Minera de la Universidad de Columbia, consideró al petróleo junto con el hierro y el carbono como los tres grandes elementos en el campo de la Economía Minera. En esta trilogía, el petróleo alcanza cada vez mayor importancia, dada su versatilidad como materia prima para la generación de innumerables productos, obteniendo por ello importancia internacional, lo que hace considerarlo como un elemento indispensable en la vida moderna. En realidad este preciado mineral, ha alcanzado una importancia internacional, ya que puede ser utilizado para fines destructivos o para satisfacer los requerimientos que demanda la vida moderna en tiempos de paz.

Debemos indicar también, que en la actualidad, mas de la mitad de la energía que se consume en el mundo, es generada por derivados del petróleo y por el gas natural, por lo que en la concepción de los elementos necesarios e indispensables para el confort de la vida moderna, figuran el petróleo junto al aluminio, ambos productos de libre ubicación en la naturaleza, que sólo requiere procesos muy simples de transformación, para su uso.

La importancia del petróleo en la actualidad es evidente, y se le mide en función al poder de generación de energía, y para los países productores y exportadores, por la alta generación de ingresos fiscales, que lo transforman en un agente dinamizador de las economías. En el caso venezolano, el petróleo constituye el principal componente presupuestario del Estado. En la actualidad, de la energía que se consume en el mundo, mas de la mitad la suplen el petróleo y el gas natural, siendo considerable la proporción de USA, cuya producción, refinamiento y consumo, superan grandemente a los de cualquier otro país industrializado del mundo.

En los Estados Unidos, el Petróleo adquiere una alta relevancia, dado su masivo consumo energético e industrial. Es el país mayor consumidor petrolero del mundo, es productor y a la vez, el mayor importador, de cuyo mercado dependen muchas economías de los países exportadores.

En América Latina, adquiere también importancia, dada la cultura adquirida por la influencia del Mundo Occidental, liderizado por USA. Y por cuanto los hidrocarburos sirven principalmente como fuente: de energía, de ingresos fiscales, de divisas, de ocupación, etc.En este conglomerado internacional, son varios los países productores, muchos de ellos con un consumo exiguo, que apenas les alcanza para su autoabastecimiento total o en parte, por lo que tienen que acudir a la importación, para suplir el déficit energético local. Destacan entre los mayores productores: Venezuela, México y Ecuador, países que exportan su excedente, que es una gran proporción de su producción.

Pero el factor más importante es que en la economía latinoamericana el petróleo se ha transformado en el principal suplidor de energía, dada la deficiencia en la producción de carbón, por la ausencia de grandes yacimientos en los países de poca, ninguna o de escasa producción petrolera y por el desuso en que ha quedado, dado su mayor grado de contaminación ambiental. La ausencia de yacimientos carboníferos de buena calidad, los altos costos de la energía hidroeléctrica y el uso progresivo de los motores de combustión interna, obligan a estos países a recurrir a los combustibles líquidos. Sin embargo, no podemos dejar por fuera en esta consideración, a la preeminencia del petróleo entre las fuentes tradicionales productoras de energía, por cuanto éste como combustible, tiene el más elevado poder calórico por unidad de peso, lo cual no es desdeñable en una comparación interesada, al escoger los elementos básicos y fundamentales para el desarrollo regional.

Visto con esta óptica, el petróleo en forma generalizada, se ha transformado, tanto para productores, como para los solo consumidores, en un elemento incidente positiva o negativamente en la generación de fuentes de ingresos fiscales, de divisas y de ocupación, siendo por ello, en muchos casos, el causante de las crisis económicas.

Desde otra óptica, la ausencia de yacimientos carboníferos de buena calidad y el agotamiento de muchos otros, los altos costos de la energía hidroeléctrica y el uso progresivo de los motores de combustión interna, han reclamado la atención inmediata al suministro del petróleo como elemento energético, situación que se ha facilitado, por la abundancia del petróleo, su emergencia inmediata y continua; y por su facilidad y maleabilidad para el transporte. Pero en realidad, el factor más influyente, aparte de su liquidez que lo hace el más flexible de los energéticos, y su preeminencia entre las fuentes tradicionales productoras de energía, es el hecho de ser el elemento combustible que tiene el más elevado poder calórico por unidad de peso, muy por encima de cualquier otro.

El uso de energía varía mucho según los países: por ejemplo, en Estados Unidos es cuatro veces y media superior al promedio mundial, mientras que en China es sólo una cuarta parte de dicho promedio. Para fines del siglo XX el petróleo y el gas natural supusieron casi las dos terceras partes del consumo primario de energía en todo el mundo. El carbón también fue una fuente importante, mientras que la energía nuclear, la energía solar, la geotérmica y otras energías alternativas tuvieron menor peso


[1] Evidentemente, esta reducción es motivada, por la menor producción, en relación al incremento constante del consumo, regido por la acción controladora de cuotas establecidas por la OPEP y el deseo de mantener un precio bajo.