Factores y Causas de la Problemática Ecológica

Los factores y las causas que originan y se originan de la problemática ecológica son de diferente índole, sin embargo, es la acción irracional del hombre en su afán desmedido por transformar la naturaleza, la que produce los mayores estragos.

Como fenómenos naturales, se producen constantemente transformaciones dentro de la propia interrelación de los organismos que interactúan en el medio natural, pero estas transformaciones pueden considerarse como necesarias para el mantenimiento del ciclo biológico y para su equilibrio. No así, proceden en todos los casos las transformaciones originadas por el hombre, ya que la mayoría de las veces, éste en su afán desmedido por lograr el mayor beneficio en la utilización de los recursos, omite las más elementales leyes naturales. Pone así en peligro el ya mencionado equilibrio ecológico, cuyos efectos ponen de manifiesto lo que hemos dado en denominar la Problemática Ecológica o Ambiental.

Consideraremos como factores, o el conjunto de ellos, dos agrupaciones de procesos naturales provocados por el hombre, los cuales se transforman en autónomos y de gravedad progresiva, cuyo control por parte del mismo hombre se dificulta en la misma medida que progresa y se agrava. Estas dos agrupaciones son las producidas por la Explosión Demográfica y el Desarrollo.

Una manifestación consciente de la problemática fue expresada en el informe “Los Límites al Crecimiento”[1], del Grupo denominado “Club de Roma”[2], en el cual expone lo siguiente:

“. . . este problema demográfico no es exclusivamente de orden cuantitativo en razón del crecimiento exponencial de la humanidad, sino que es también cualitativo por la alta concentración poblacional en espacios geográficos reducidos de alta densidad (ciudades); y por los limitados recursos naturales que posee el planeta, dado su carácter finito”.

De igual manera, opina que:

“. . . para mitad del siglo XXI se puede presentar una crisis demográfica por insuficiencia de recursos naturales y por deterioro del medio ambiente, si continúa el actual crecimiento exponencial infinito de la población, en un planeta con recursos naturales finitos y con unos ecosistemas frágiles, deteriorados progresivamente por una contaminación ambiental también creciente . . . es imprescindible la reestructuración del orden económico internacional, la tecnificación agrícola del mundo subdesarrollado, frenar la concentración urbana en las metrópolis evitando la aparición de las megápolis de miseria y adoptar políticas de planificación demográfica en algunos países de gran crecimiento poblacional y de escasos recursos naturales”.

Así como ésta, existen muchas otras posiciones que pudiéramos calificar de pesimistas y neomalthusianas, las cuales coinciden con grandes apreciaciones reales y concretas sobre el problema, pero que se exceden en algunos casos en sus recomendaciones, las cuales se les califica de antiéticas, antipolíticas y antieconómicas.

- Concentración Ciudadana

Consideramos también dentro de las causas de la explosión demográfica a la concentración ciudadana, por cuanto ésta incide tanto en el despoblamiento de comunidades y el incremento poblacional en otras. Podemos decir, que este factor se origina en principio de la condición natural humana de la segregación, al tratar el hombre en todo momento de vivir agrupado o en sociedad, tendiendo siempre a habitar los medios naturales más propicios para la supervivencia, con las condiciones mas favorables en cuanto a facilidad para la satisfacción de sus necesidades con el máximo grado de confort y bienestar, todo lo cual se lo proporciona el mayor grado de desarrollo socioeconómico, que obviamente encuentra en los centros de mayor índice poblacional, como lo son las grandes ciudades o urbes.

La incidencia descontrolada del éxodo del hombre en busca de mejores y más fáciles medios de vida produce el crecimiento rápido y desproporcionado de éstos grandes centros poblados, que al ofrecer aparentes mejores medios de vida, se transforma en centros de atracción de población.

A medida que un país pasa de una economía agrícola a una economía industrial, se produce una migración en gran escala de los residente rurales hacia las ciudades. En este proceso, el índice de crecimiento de las áreas urbanas duplica el índice de crecimiento global de la población. En 1950, el 29% de la población mundial vivía en áreas urbanas, en 1990 esta cifra era del 43% y para el año 2000 se estima que aumentará a más del 50%.

3.2.1.- El Éxodo Rural

La migración a las ciudades conlleva una importante disminución del número de personas que vive en el campo, y en consecuencia índices de crecimiento negativos en las áreas rurales. Fenómeno que mantiene una presión continua del éxodo rural y de las pequeñas poblaciones, hacia las grandes ciudades, donde este contingente de personas que se aventuran hacia ellas, encuentran y desarrollan condiciones precarias de vida y subsistencia inclusive inferiores a las existentes en sus lugares de origen; disminuyen la mayoría de las veces el consumo alimenticio y dietético indispensable para una vida saludable; aumentan la insatisfacción de las necesidades básicas; aparte de otras necesidades que generan al convivir en tales ciudades; atacan al medio natural más cercano como lo es el propio hábitat, en procura de vivienda para protegerse de la intemperie, para la recreación y para proporcionarse seguridad; aumentan el consumo de elementos energéticos biocontaminantes y biodegradantes, y, además, utilizan como espacio vital, áreas naturales y ambientales necesarias para el equilibrio biológico.

El alto crecimiento de la población es un problema que viene ocurriendo en todo el mundo, y como patrón general, se visualiza el problema de la marginalidad, que crece cada vez mas proporcionalmente en estas ciudades, con índices de gravedad de acuerdo al mayor o menor grado de desarrollo social y económico de ellas.

.- La población en Venezuela.

Venezuela es un país subpoblado, en términos comparativos. Con un territorio de 916.445 km.2 incluyendo los 4.395 Km2 reclamados a Guyana, tiene una población, estimada para 1.996 en 22.311.094 habitantes, con una densidad de población de 24,3 hab/km2. Población distribuida en: 82% en las ciudades o zonas urbanas y el 18% en el campo o zonas rurales. Es, como puede apreciarse, una ínfima población, comparada con las ciudades que aparecen en el gráfico que antecede (Gráfico No 4). La población venezolana hasta mediados de siglo tuvo un alto índice de crecimiento, a la par con el resto de los países llamados del Tercer Mundo.

Hoy, ese crecimiento se ha desacelarado, especialmente en las zonas urbanas del centro y la región costanera. Sin embargo, vemos una anómala concentración en la franja N-NO, donde es notoria la aglomeración en la capital de la República, Caracas (Distrito Federal y el contiguo estado Miranda), que engloba entre un cuarto y un quinto del total de la población del país.

Esta concentración, es notoria también en otras ciudades del mencionado eje N-NO, y de manera especial en las ciudades petroleras de Maracaibo y la Costa Oriental del Lago, al igual que Valencia, Barquisimeto, Maracay, Barcelona-Puerto La Cruz, San Cristóbal, Margarita, Ciudad Guayana y Maturín.

Hoy, cuatro de cada cinco venezolanos constituyen población urbana. Sin embargo, la mitad S-SE del país (Amazonas, Apure, Bolívar, Delta Amacuro) está subpoblada.

En Venezuela, la concentración ciudadana en las áreas que ofrecen mayores posibilidades de bienestar (aparente), ha puesto de manifiesto la dicotomía del desarrollo y el subdesarrollo, cohabitando en áreas aledañas y circunvecinas. De manera general, el actual modelo de concentración del país, mantiene el 70% de la población en el 10% del territorio; mientras que la gran extensión territorial del 90%, con abundantes recursos naturales concentrados en ella, se encuentra subpoblada y con grandes dificultades para la exploración y la explotación de dichos recursos.

Para el análisis, es interesante recordar que, para 1985, el Area Metropolitana de Caracas con una superficie que representa el 17% del territorio nacional, concentraba el 18,13% de la población total del país, para la cual tenía una oferta de empleo del 21,21%. Hoy, con estimación para 1996, el Área Metropolitana de Caracas tiene una población de 3.009.292 habitantes, y el porcentaje de empleo es menor. Igual situación se presenta en las principales ciudades en orden de importancia, como Maracaibo, con 1.613.749 habitantes y Valencia, con 1.409.233 habitantes.

De manera general, Venezuela tiene sectorializada su mano de obra así: el 55% en el Sector Comercio y servicios, el 14% en el Sector Industrial, un 15% en la Agricultura, silvicultura y pesca; y un 11% en la Construcción, electricidad y transportes.

En este mismo orden comparativo de ideas, encontramos, que los hogares con situación crítica de pobreza se ubicaron en un 14,30% en la Capital y el 53,21% en la Región Andina, teniendo los últimos un ingreso medio por hogar, equivalente al 46,47% de los primeros.

En proporción similar se encontraban los hogares de la Región Nor-Oriental, que alcanzaban solo el 54,72% del ingreso de los capitalinos. Hoy, todos estos parámetros han sido superados en cuanto a número y gravedad. La pobreza crítica ha abarcado inclusive a la clase media baja, cuando ésta a su vez ha descendido hasta un nivel casi de eliminación. Consecuencia de este fenómeno, es la proliferación de los cinturones de miseria en todos los centros urbanos más poblados del país, constituyendo una clase paupérrima, cuya mayor población está constituida por ciudadanos venidos de otros países del Área Andina y de las Antillas.[3]

.- El Subdesarrollo

Aún cuando no es deseable, ni conforma un estadio de voluntad, es innegable la realidad del subdesarrollo[4]. El no es otra cosa, que el estado en que se encuentran y viven pueblos y personas, que luchan por alcanzar el desarrollo, pero que se les dificulta alcanzarlo, por lo que siempre tienen que conformarse con mantenerse en su zaga.

El subdesarrollo, es simplemente, la falta o insuficiencia de desarrollo en cualquier aspecto. Es la situación en que se encuentran grandes áreas económicas del mundo, caracterizadas por graves dificultades para aumentar sus fuerzas productivas, lo cual hace estática la pobreza, marginándola en el marco del sistema económico internacional, con graves e importantes repercusiones en los aspectos políticos, sociales, culturales, etc.

Desde el punto de vista económico, el problema del subdesarrollo, es la simple existencia de un gran número de países cuya economía se mantiene en una etapa preindustrial, con niveles de vida medios próximos a la pobreza, hoy tendentes a la miseria. Este fenómeno no fue estudiado con profundidad por los economistas hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, a raíz de los procesos descolonizadores y gracias en gran parte a los organismos de cooperación surgidos en el seno de la ONU, dicha cuestión comenzó a ser abordada desde el punto de vista teórico y práctico.

Los primeros planteamientos, consideraban que el desarrollo económico se produce por etapas y que todos los países lo alcanzarían en el curso del tiempo. En este sentido, el economista norteamericano Walt Whitman Rostow[5] en la década de los 60´ expuso su obra fundamental “Las Etapas del Crecimiento Económico”, donde describió los procesos de evolución económica y social de los países, en los cuales, todos pasan por cinco etapas: la sociedad tradicional, las precondiciones para el despegue, el despegue[6], el camino hacia la madurez y la era del consumo.

Desde el punto de vista geopolítico, es la situación comparativa dentro del desarrollo, tal como lo indicamos en este estudio, en que se encuentran grandes áreas económicas del mundo, caracterizadas por graves dificultades en el proceso de desarrollo de las fuerzas productivas, con la consiguiente pobreza y marginación en el marco del sistema económico internacional e importantes repercusiones en los aspectos políticos, sociales, culturales, etc. Desde el punto de vista económico, el subdesarrollo es un problema que crean: la deficiencia o la mala orientación de las políticas del desarrollo, que conducen en muchos grupos sociales o países, a la conformación y mantenimiento de una etapa preindustrial, con niveles de vida medios próximos a la pobreza.

Este fenómeno no fue estudiado con profundidad por los economistas hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, a raíz de los procesos descolonizadores y gracias en gran parte a los organismos de cooperación surgidos en el seno de la ONU, comenzó a ser abordado desde el punto de vista teórico y práctico.

Los primeros planteamientos, consideraban que el desarrollo económico se produce por etapas y que todos los países lo alcanzarían en el curso del tiempo. Pronto se concluyó que para que ello se produjera eran necesarios cambios profundos en las estructuras sociales de cada país subdesarrollado y que el excesivo crecimiento demográfico era su principal obstáculo.

Las previsiones de la OCDE y del Banco Mundial señalan que para fin de siglo más de 600 millones de personas vivirán sumidas en la miseria. Una de las principales características del subdesarrollo, es el mantenimiento o conformación social del analfabetismo, definido como la situación personal de quienes no saben leer ni escribir la lengua que habla.

En lo educativo, esta definición tradicional está siendo sustituida por otras, como la que propone la UNESCO, que considera “analfabeto funcional” a toda persona mayor de una edad determinada (en general, a partir de los 14-15 años) que, a pesar de haber tenido un cierto periodo de escolarización, no sabe leer con comprensión ni escribir un sencillo texto sobre su vida cotidiana; es decir, no posee un dominio suficiente de las técnicas instrumentales básicas (lectura, escritura, cálculo). El mapa del analfabetismo mundial coincide con el del subdesarrollo. El fenómeno afecta en mayor grado a las mujeres que a los hombres. Aproximadamente un 75 % de los analfabetos se encuentran en Asia, un 20 % en África y un 5 % en América Latina, sin que pueda afirmarse que el analfabetismo haya desaparecido por completo en los países desarrollados.

 El Incremento de las Necesidades Humanas

Se deriva de la “explosión demográfica” y de la “concentración ciudadana”. Obliga a que la acción del hombre presione sobre los elementos del sistema ecológico.

 Las necesidades humanas crecen en cantidad, aunadas al desarrollo cultural que le es inherente. En este caso, el crecimiento es desmedido en cuanto a las necesidades básicas, es decir, las fisiológicas que pesan sobre el hombre para su subsistencia, dada la dificultad para la consecución de los recursos necesarios para la manutención y para lograr el mínimo de calidad de visa.

Es evidente, que estos dos factores que aumentan el índice poblacional, presionan sobre el propio medio ambiente.

 - Desarrollos Urbanos:

> Concentraciones humanas en centros urbanos y áreas circundantes (ranchos).

> Destrucción de zonas verdes.

> Grandes concentraciones de vehículos automotores.

> Acumulación de basura y otros desperdicios.

> Contaminación por humo y substancias tóxicas, incremento intolerable del ruido: Caracas, Valencia, Barquisimeto, Margarita, etc.

> Desarrollos turísticos sin programas paralelos de protección ambiental y conservacionistas


[1] Restrepo Gallego, Francisco. “Prospectiva 2000: Una Visión del Siglo XXI”. Ponencia presentada en el XXVIII Congreso Interamericano de Relaciones Públicas .Caracas 23-25/9/87.

[2] “El Club de Roma” es una asociación internacional de carácter privado, fundada por Aurelio Peccei en 1968 para la investigación de los grandes problemas que afectan a la sociedad moderna. Tiene su sede en Roma.

[3] Fuentes: 1). Europa World Year Book 1995, Statesman’s Year Book 1995-96, Websters Geographical Dictionary. Tomado de: "Venezuela", Enciclopedia Microsoft® Encarta® 98 © 1993-1996 Microsoft Corporation; 2). Enciclopedia Multimedia Interactiva Durval 1995; 3). Enciclopedia Interactiva Santillana. 1995.

[4] Este fenómeno, en lugar de erradicarse, ha ido creciendo en todos los países, de manera especial en los del tercer mundo. Es el establecimiento de familias pobres en zonas aledañas y marginales de las ciudades, donde construyen infraviviendas. Estos sectores reciben diferentes denominaciones en cada país: barrios pobres o marginales en Guatemala o Tegucigalpa, suburbios en Quito, barrios de chabolas en Madrid, callampas en Chile, villas miseria en Buenos Aires, ciudades perdidas en México, favelas en Brasil, tugurios en Colombia, ranchos en Venezuela. Como condición socioeconómica, se asocia este tipo de asentamiento con países en vías de desarrollo o subdesarrollados, aunque también se aplicarse a la mayoría de las ciudades en algún momento de su evolución. Llevan implícito, en la mayoría de los casos, fenómenos de marginación social. El terreno donde se asientan suele ser de baja calidad y ocupados ilegalmente, en las márgenes de un río, en las laderas de montañas, cerca de vertederos de basuras, en donde no hay ningún tipo de instalaciones ni servicios programados. Su construcción suele ser muy rápida con edificaciones de madera, chapa, cartón, hojalata o adobes. Frecuentemente, este concepto se asocia a ciudades de la India o Latinoamérica, en donde el rápido proceso de urbanización ha hecho que los grupos más desfavorecidos económicamente, minorías étnicas, inmigrantes o desplazados laborales abandonen el campo y se establezcan en la periferia de la ciudad.

[5] Rostow, Walt Whitman (Nueva York 1916): Economista e historiador estadounidense. Fue consejero especial de la Casa Blanca. Obras importantes en economía: “La Economía del Despegue hacia el Crecimiento Autosostenido” (1967), “Países Ricos y Países Pobres” (1987); y “Ensayos acerca de este Siglo” (1988); y como historiador: “La división de Europa después de la Segunda Guerra Mundial”: 1946” (1982).

[6] Despegue: en la concepción de este teórico de la economía, es la fase en la que un país en vías de desarrollo inicia un crecimiento económico sostenido.